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Concepto de Lesiones

«(Del latín laesio- onis, cualquier daño, perjuicio o detrimento). Se entiende porlesión el daño que causa quién, “ explotando la ignorancia, notoria inexperiencia o extrema miseria de otro”, obtiene una desproporcionada ventaja, disminuyendo injustamente el patrimonio de la otra parte (a. 17 CC).

La razón histórica por la que el legislador introdujo la regulación de la lesión surgió cuando en el posclasicismo romano los jurisconsultos imbuidos de la idea cristiana de que en los contratos debía de existir una igualdad. En las prestaciones, cuando no había justicia conmutativa en un contrato específico se autorizaba al perjudicado a rescindir el contrato y en está hipótesis inicial puede decirse que se consideraría la lesión como un vicio objetivo.

El legislador mexicano consagra dos acciones, a saber; la acción de nulidad, según se desprende de los aa. 2228 y 2230 CC, facultando al que sufrió la lesión para invocarla y pedir la nulidad relativa del acto. Asimismo, conforme al aa. 17 CC estaría facultando al que se perjudicó para pedir la rescisión del contrato o la reducción equitativa de la obligación, cuando ésta sea desproporcionada o presuponga un lucro excesivo a favor de la otra parte, siempre que el lucro sea por la explotación de la ignorancia, de la manifiesta inexperiencia o de la miseria del
perjudicado.»

(Bejarano Sánchez, Manuel L. Obligaciones Civiles. México,1980. Galindo Garfías, Derecho Civil
2 da ed. México, Porrua, 1976. Rafael Rojina Villegas. Compendio de Derecho Civil 13 ed. México, Porrua)

Definición y Carácteres de Lesiones en Derecho Mexicano

Concepto de Lesiones que proporciona el Diccionario Jurídico Mexicano (1994), de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: (escrito por Ricardo Franco Guzmán) Comete el delito de lesión quien altera la alud de otro o le causa un daño que, transitoria o permanentemente, deja una huella en su cuerpo. Sólo los seres humanos, a partir del nacimiento y hasta antes de su muerte, pueden ser sujetos pasivos de este delito, pues sin vida no se resiente lesión. El objeto jurídicamente protegido es la integridad corporal y la salud en general. La conducta del sujeto activo puede consistir en una acción (disparar el arma del fuego, lanzar el cuchillo, poner la sustancia corrosiva en la bebida o comida) o en una omisión (no frenar oportunamente el automóvil, fracturándole un pie al peatón).

Puede utilizar toda clase de medios, a condición de que sean aptos: armas blancas o de fuero; sustancias químicas; los puños y objetos contundentes; el contacto sexual para transmitir una enfermedad venérea; emplear los llamados «medios morales», como serían producir en la víctima estados de terror, miedo intenso, pánico (cuestión muy controvertida en la doctrina). El resultado consiste en producir en el sujeto pasivo una alteración en la salud o en causarle un daño que deje huella en su cuerpo. Se define la salud como el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones. En este sentido cualquier modificación del mencionado estado integrará una de las formas del delito en examen. Daño es sinónimo de perjuicio, deterioro, detrimento, menoscabo, que debe producir una marca en la corporeidad de la persona. Es indispensable que entre la conducta del sujeto activo y el resultado haya un nexo de causa a efecto; es decir, la acción u omisión del delincuente, debe ser la productora del resultado.

El elemento subjetivo del delito consiste en que la persona produzca la lesión con dolo (intención), o con culpa (en forma imprudente, negligente, descuidada). Es necesario el ánimo de lesionar y no de matar, pues en este último caso, si no se produce la muerte, habrá tentativa de homicidio y no delito de lesión. El momento consumativo surge cuando se altera el estado de salud o se produce el daño que deja la huella en el cuerpo. Es un delito materia, en cuanto que transforma el mundo fenoménico: el pasivo antes tenía su cuerpo íntegro y en virtud de la lesión ahora carece de una mano, o de un ojo; funciona anormalmente alguna glándula; tiene imposibilidad para reproducirse; quedó con parte del cuerpo necrosado.

El delito admite la tentativa, siempre que se pruebe que el sujeto quería lesionar y no matar. En la práctica el problema radica en precisar la clase de lesión que quería producir; pero en la doctrina no hay oposición para aceptar este grado del delito. Habrá delito imposible de lesión si el sujeto al que se pretendía inferir un daño, ya había fallecido cuando se ejecutó la conducta, también habrá delito imposible si se intenta alterar la salud de otro, utilizando medios idóneos (como sería querer lesionar poniendo en la bebida gotas de alguna sustancia inocua). Si el sujeto quiere lesionar y el pasivo muere a consecuencia del daño recibido, estaremos en presencia del delito de homicidio denominado preterintencional (o con exceso en el fin), porque el resultado letal fue más allá de la intención.

Más sobre el Significado de Lesiones

Derecho penal mexicano. El Código Penal del Distrito Federal define el delito en su artículo 288 como sigue: «Bajo el nombre de lesión se comprenden no solamente las heridas, escoriaciones contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, sino toda alteración en la salud y cualquier otro daño que deje huella material en el cuerpo humano, si esos efectos son producidos por una causa externa». Esta definición ha sido criticada certeramente porque al inicio hace una enumeración ejemplificativa de los daños en que puede consistir el delito, y en seguida utiliza expresiones generales comprensivas de esos daños.

Los modernos proyectos de Código Penal del Distrito Federal suprimen la descripción particularizada y dejan sólo la definición general. Herida es toda solución de continuidad de alguna de las partes blandas del cuerpo humano; excoriación es desgaste o corrosión de la epidermis, quedando descubierto el tejido subcutáneo; contusión es toda daño que recibe alguna parte del cuerpo por traumatismo que no causa ruptura exterior de los tejidos; fractura es la ruptura o quebrantamiento de algún hueso; dislocación es la salida de un hueso o articulación de su lugar natural, y quemadura es la necrosis de cualquier tenido orgánico, producida generalmente por la, acción del fuego o de alguna substancia cáustica, corrosiva o por algún objeto muy caliente o muy frío.

Clases de lesión

En general y de antiguo, la mayoría de las legislaciones distinguen varias clases de lesión, tomando en cuenta la intensidad del daño producido. Nuestro Código Penal del Distrito Federal no designa expresamente las diversas clases de lesión, pero en la doctrina se dividen en: levísimas, leves, graves y gravísimas. Lesión levísima es la que no pone en peligro la vida y tarde en sanar menos de quince días (artículo 289, primera parte, del Código Penal del Distrito Federal), debido a su exigua entidad, como es una excoriación o un hematoma irrogado en cualquier parte del cuerpo que no contenga órganos vitales.

Lesión leve es la que no pone en peligro la vida y tarde en sanar más de quince días (artículo 289, segunda parte, del Código Penal del Distrito Federal), sin límite temporal; pero el daño no debe asumir los caracteres descritos en los artículos 290, 291 y 292 del Código Penal del Distrito Federal. Aquí quedan comprendidas algunas heridas, quemaduras y fracturas La lesión grave se divide en dos grupos: el primero está regulado en el artículo 290 del Código Penal del Distrito Federal y el segundo en el 291. El primer a, dice: «Se impondrán de dos a cinco años de prisión y multa de cien a trescientos pesos, al que infiera una lesión que deje al ofendido cicatriz en la cara, perpetuamente notable».

Por cara debemos entender la parte anterior de la cabeza que está delimitada por el mentón, las ramas ascendentes del maxilar inferior y el lugar donde generalmente se inserta el cabello en la frente; cicatriz es toda huella o marca que dejan los tejidos al sanar: lo perpetuo se refiere a que acompañe al sujeto durante toda la vida, y lo notable es aquello que el observador puede ver a una distancia de cinco metros, aproximadamente. Tales características justifican que la ley sancione con mayor rigor esta clase de lesión. El segundo upo de lesión grave está regulado en el artículo 291 que dice: «Se impondrán de tres a cinco años de prisión a multa de trescientos a quinientos pesos, al que infiera una lesión que perturbe para siempre la vista o disminuya la facultad de oir, entorpezca o debilite permanentemente una mano, un pie, un brazo, una pierna o cualquier otro órgano, el uso e la palabra o alguna de las facultades mentales».

Aquí encontramos daños que producen efectos durante toda la vida del sujeto pasivo. Ahí, el órgano de la vista, debe quedar perturbado en alguna de sus formas (el sujeto ve los objetos distorsionados o queda con lagrimeo constante o bien observa las figuras borrosas); respecto al oído, después del daño resentido, disminuye la capacidad auditiva (baja notablemente el número de decibeles en comparación con los que alcanzaba antes de la lesión; no oye por uno de los oídos escucha sonidos silbantes o sordos); el entorpecimiento o debilitamiento de una mano de un pie, de un brazo, de una pierna o de cualquier órgano (como podría ser alguna glándula), se traduce en la disminución permanente de la fuerza o destreza; se considera que órgano es toda parte del cuerpo humano al que está encomendada una función; el entorpecimiento o debilitamiento del uso de la palabra es de fácil captación (el ofendido que antes hablaba con voz fuerte y clara y con dicción perfecta, ahora se expresa con sonidos guturales o voz gangosa, arrastra las palabras o emite sonidos silbantes, o bien tartamudea); por último, resulta afectada alguna facultad mental, si el sujeto posee buena memoria, y después la lesión tiene dificultad para recordar datos, sucesos o personas.

Lesión Gravísima

La lesión gravísima se divide en tres grupos: el primero se regula en el párrafo inicial de la 292 del Código Penal del Distrito Federal que dice: «Se impondrán de cinco a ocho años de prisión al que infiera una lesión de la que resulte una enfermedad seguro o probablemente incurable, la inutilización completa o la pérdida de un ojo, de un brazo, de una mano, de una pierna, o de un pie, o de cualquier otro órgano; cuando quede perjudicada para siempre cualquier función orgánica o cuando el ofendido quede sordo, impotente o con una deformidad incorregible». Se encuentran aquí reguladas consecuencias muy graves: enfermedad segura o probablemente incurable es la que, de acuerdo con los adelantos de la ciencia médica, no tenga curación o posibilidad actual de sanar; así se presentan como ejemplos la pleuritis crónica y la epilepsia traumática; de igual modo se sanciona gravemente a quien infiera una lesión que produzca la inutilización completa o la pérdida de un ojo, quedando el otro sano (pues si el ofendido tiene uno solo y se lesiona en tal forma que lo pierde, se integrará el delito de lesión gravísima que produce la pérdida de la vista, regulada en el segundo párrafo del artículo 292 del Código Penal del Distrito Federal, que tiene una sanción mayor).

Cuando se pierde o se inutiliza completamente un brazo, una mano, una pierna o un pie de cualquier otro órgano, la intensidad de la lesión explica que se le califique de gravísima. La lesión que perjudica por toda la vida del sujeto cualquier función orgánica, se ilustra con el pasivo que pierde completamente la capacidad de oír. Respecto a que el sujeto quede impotente, distínganse dos clases de impotencia: la generandi y la coeundi; la primera no cancela la posibilidad de realizar el acto carnal (el hombre tiene erección y la vagina de la mujer permite el paso del pene), pero no tiene la posibilidad de reproducirse, sea porque el hombre no puede eyacular o no produzca espermatozoides, o la mujer no ovule. La coeundi es la imposibilidad total y absoluta de realizar el acto carnal (por ejemplo, en el hombre la lesión ha consistido en la castración del pene o los testículos, o en un daño tal que no permita la erección del miembro viril; en la mujer, el daño impide que puede penetrar el pene en la vagina). La expresión «que el sujeto quede impotente», se refiere a la impotencia generandi.

En cuanto a la deformidad incorregible, significa que la lesión haya causado una irregularidad o desproporción en el cuerpo, de tal modo que produzca una sensación de desagrado, de rechazo, de burla o de lástima en el observador (el sujeto queda jorobado contrahecho, sin pabellones auriculares, con un hombro notablemente desproporcionado, con una pierna mucho más corta que la otra).

Máximas Sanciones

El segundo grupo de lesiones gravísimas está regulado en el segundo párrafo del artículo 292 del Código Penal del Distrito Federal, que dice: «Se impondrán de seis a diez años de prisión al que infiera una lesión a consecuencia de la cual resulte incapacidad permanente para trabajar, enajenación mental, la pérdida de la vista o del habla o de las funciones sexuales». Aquí se prevén las máximas sanciones para el delito de lesión, pues los daños que produce son los de mayor entidad. La lesión debe producir una incapacidad para laborar que acompañe al sujeto durante toda la vida (la persona queda completamente paralítica o con una gravísima afección en la columna vertebral). Lesión que produce enajenación mental, es la que haya dejado al sujeto en estado de idiocia, imbecilidad o de alguna manera con disociación absoluta en su aparato mental. Se comprende también el caso de la lesión que produce la ceguera completa en el ofendido, ya que por dañar los dos ojos o por producir la pérdida del único que le quedaba. También se sanciona con severidad a quien ocasiona la pérdida de habla, o sea cuando el pasivo queda completamente mudo. Finalmente, la pérdida de las funciones sexuales se refiere a la impotencia coeundi El tercer grupo de lesión gravísima está integrado por la que pone en peligro la vida (artículo 293 del Código Penal del Distrito Federal, que tiene una pena de tres a seis años de prisión, «sin perjuicio de las sanciones que le correspondan conforme a los artículos anteriores»). Aquí están comprendidas las que causan un daño en parte vital del cuerpo, de modo que exista la posibilidad real y efectiva de muerte para el ofendido (un grave traumatismo craneoencefálico, una lesión en el corazón, en el tórax o en el vientre).

Lesiones en la Enciclopedia Jurídica Omeba

Véase:

Lesiones (en el Derecho del Trabajo)

Significado de Lesiones en esta área del Derecho: (Del latín laesio- onis, cualquier daño, perjuicio o detrimento). Se entiende por lesión el daño que causa quién, «explotando la ignorancia, notoria inexperiencia o extrema miseria de otro», obtiene una desproporcionada ventaja, disminuyendo injustamente el patrimonio de la otra parte (a. 17 CC). La razón histórica por la que el legislador introdujo la regulación de la lesión surgió cuando en el posclasicismo romano los jurisconsultos imbuidos de la idea cristiana de que en los contratos debía de existir una igualdad. En las prestaciones, cuando no había justicia conmutativa en un contrato específico se autorizaba al perjudicado a rescindir el contrato y en está hipótesis inicial puede decirse que se consideraría la lesión como un vicio objetivo. El legislador mexicano consagra dos acciones, a saber; la acción de nulidad, según se desprende de los aa. 2228 y 2230 CC, facultando al que sufrió la lesión para invocarla y pedir la nulidad relativa del acto. Asimismo, conforme al aa. 17 CC estaría facultando al que se perjudicó para pedir la rescisión del contrato o la reducción equitativa de la obligación, cuando ésta sea desproporcionada o presuponga un lucro excesivo a favor de la otra parte, siempre que el lucro sea por la explotación de la ignorancia, de la manifiesta inexperiencia o de la miseria del perjudicado.

Lesiones (en el Derecho del Trabajo)

Significado de Lesiones en esta área del Derecho: (Del latín laesio- onis, cualquier daño, perjuicio o detrimento). Se entiende por lesión el daño que causa quién, «explotando la ignorancia, notoria inexperiencia o extrema miseria de otro», obtiene una desproporcionada ventaja, disminuyendo injustamente el patrimonio de la otra parte (a. 17 CC). La razón histórica por la que el legislador introdujo la regulación de la lesión surgió cuando en el posclasicismo romano los jurisconsultos imbuidos de la idea cristiana de que en los contratos debía de existir una igualdad. En las prestaciones, cuando no había justicia conmutativa en un contrato específico se autorizaba al perjudicado a rescindir el contrato y en está hipótesis inicial puede decirse que se consideraría la lesión como un vicio objetivo. El legislador mexicano consagra dos acciones, a saber; la acción de nulidad, según se desprende de los aa. 2228 y 2230 CC, facultando al que sufrió la lesión para invocarla y pedir la nulidad relativa del acto. Asimismo, conforme al aa. 17 CC estaría facultando al que se perjudicó para pedir la rescisión del contrato o la reducción equitativa de la obligación, cuando ésta sea desproporcionada o presuponga un lucro excesivo a favor de la otra parte, siempre que el lucro sea por la explotación de la ignorancia, de la manifiesta inexperiencia o de la miseria del perjudicado.

Lesiones

Esta sección examinará y se ocupará de las cuestiones relacionadas con lesiones en el ámbito jurídico mexicano.

Recursos

Véase También

2 comentarios en «Lesiones»

  1. Como yevar acabo las de manda en el mmisterio público por leciones.pescriben y como secocbran y para las atecion médica no hace mucho funcionamiento dico.
    Asta qué tiempo prescribe

    Responder

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